Cada vez más viviendas en Madrid apuestan por combinar aerotermia y suelo radiante como sistema de climatización eficiente. Y no es casualidad: hablamos de una de las soluciones más confortables, sostenibles y económicas a largo plazo.
Pero hay una realidad que vemos constantemente en obra y que pocas veces se explica: puedes tener la mejor máquina de aerotermia del mercado… y aun así tener un suelo radiante que funcione mal.
¿Por qué el suelo radiante afecta al sistema de aerotermia?
Porque el rendimiento real del sistema no depende solo de la aerotermia. Depende muchísimo de cómo se haya ejecutado la solera, el mortero y el proceso de bombeo.
En Bombeos Hormigem llevamos años trabajando con mortero autonivelante y anhidrita sobre instalaciones de suelo radiante, y hemos visto errores que terminan provocando:
- Pérdidas de eficacia
- zonas frías
- consumos elevados
- fisuras
- Problemas de adherencia
Y por supuesto, lo más preocupante para nosotros son los clientes decepcionados.
Hoy queremos contarte cuáles son los errores más graves y cómo evitarlos.
1. Bolsas de aire: el enemigo invisible del suelo radiante
Este es probablemente uno de los problemas más importantes y más infravalorados.
Cuando el mortero no se aplica correctamente o no se realiza un buen vibrado y desaireado, quedan pequeñas bolsas de aire alrededor de los tubos del suelo radiante.
¿Y qué ocurre? El aire actúa como aislante térmico.
Eso significa peor transmisión del calor, zonas que tardan más en calentarse, diferencias de temperatura entre habitaciones y mayor consumo energético.
¿Cómo lo evitamos en Bombeos Hormigem?
Después del bombeo realizamos un proceso manual de vibrado y desaireado con herramientas específicas, especialmente en esquinas, encuentros de tubos, zonas perimetrales, y áreas con mayor concentración de instalación. Ese trabajo manual marca una diferencia enorme en el rendimiento final.
2. El espesor importa mucho más de lo que parece
Otro de los errores más habituales es pensar que “cuanto más mortero, mejor”.
Y en suelo radiante ocurre justo lo contrario.
Un exceso de espesor aumenta la inercia térmica, ralentiza el calentamiento del suelo y obliga a la aerotermia a trabajar más tiempo para alcanzar la temperatura deseada.
Por el contrario, una capa demasiado fina puede comprometer la resistencia mecánica de la solera.
Nuestra especialidad: máxima eficiencia con el mínimo espesor posible
En Bombeos Hormigem una de nuestras grandes especialidades es trabajar con espesores altamente optimizados, consiguiendo superficies perfectamente niveladas sin perder altura útil en la vivienda.
1Gracias al uso de mortero autonivelante con anhidrita, podemos reducir considerablemente el espesor frente a sistemas tradicionales mucho más gruesos, manteniendo:
- una excelente resistencia,
- una transmisión térmica muy eficiente,
- y un calentamiento mucho más rápido y uniforme.
Esto no solo mejora el confort térmico, sino que también ayuda a reducir el consumo energético del sistema.
3. Usar un mortero no compatible con suelo radiante
No todos los morteros sirven.
Y aquí vemos auténticas barbaridades.
Algunos problemas habituales:
- morteros demasiado rígidos,
- baja conductividad térmica,
- mezclas mal preparadas,
- materiales no pensados para calefacción radiante.
El resultado es una peor transmisión del calor, fisuras prematuras, consumo elevado, menor confort…
¿Por qué la anhidrita funciona tan bien?
La anhidrita se ha convertido en uno de los mejores materiales para suelo radiante porque:
- transmite mejor el calor,
- envuelve perfectamente los tubos,
- tiene muy baja retracción,
- y permite trabajar con espesores optimizados.
Por eso en muchos proyectos la recomendamos frente a sistemas tradicionales.
4. No respetar el proceso de vibrado manual
Este es uno de los errores más típicos cuando se trabaja rápido o sin experiencia.
Hay empresas que bombean, extienden un poco y se van.
Pero el autonivelante no hace magia solo.
El vibrado manual posterior es esencial para:
- eliminar microburbujas,
- compactar el material,
- mejorar la transmisión térmica,
- y evitar futuros problemas estructurales.
En Bombeos Hormigem combinamos maquinaria profesional, control técnico y trabajo manual experto. Y esa combinación es la que consigue resultados realmente buenos.
5. No aplicar imprimación sobre la anhidrita antes del pavimento
Este es uno de los fallos más graves.
Y lo peor es que muchas veces ocurre semanas después del bombeo, cuando otro profesional entra a colocar el suelo.
¿Qué pasa con la anhidrita?
Durante el secado aparece una capa superficial llamada sinterizado.
Esa capa puede impedir que el pegamento, el mortero cola o el pegolán se adhieran correctamente.
¿Qué hay que hacer antes de poner el pavimento?
Siempre:
- lijar
- aspirar
- aplicar imprimación líquida
- y usar adhesivos compatibles
Si no se hace el pavimento puede despegarse, sonar hueco o fisurarse. Y muchas veces la culpa acaba cayendo sobre el suelo radiante… cuando el problema era la preparación superficial.
6. Encender la calefacción demasiado pronto
Otro clásico. La gente quiere probar el sistema rápido.
Pero acelerar el secado encendiendo el suelo radiante antes de tiempo puede provocar:
- fisuras
- tensiones internas
- deformaciones
- y problemas de humedad residual
El secado debe hacerse de forma controlada y progresiva.
Siempre recomendamos seguir las indicaciones técnicas antes del primer arranque.
7. Mala planificación de juntas y perímetros
Aunque la anhidrita reduce muchísimo la necesidad de juntas, sigue siendo imprescindible:
- respetar perímetros,
- colocar bandas de dilatación,
- y estudiar cambios estructurales
Una mala ejecución aquí puede generar grietas, movimientos o transmisión de tensiones al pavimento final. La aerotermia no puede compensar una mala solera.
Esto es importante entenderlo.
Puedes invertir 12.000 €, 15.000 €, o más en una aerotermia premium.
Pero si el mortero está mal ejecutado, hay aire, el espesor no está optimizado o el pavimento no se adhiere bien. Así el sistema jamás rendirá al 100%. La eficiencia empieza en la base. Literalmente.
Conclusión: un buen suelo radiante no depende solo de la máquina
En Bombeos Hormigem llevamos años viendo instalaciones espectaculares… arruinadas por pequeños errores de ejecución.
Por eso insistimos tanto en el bombeo profesional, el control de espesores, el vibrado manual y la correcta preparación de la anhidrita.
Porque el confort real no depende solo de la aerotermia.Depende de todo lo que hay debajo del suelo.
Y ahí es donde nosotros, Bombeos Hormigem, marcamos la diferencia.




