Anhidrita en verano: por qué el calor puede fisurar tu solera y cómo lo evitamos

En Madrid, agosto es de todo menos suave. Y cada verano nos llega la misma pregunta desde obras de toda la Comunidad: «¿Merece la pena echar la anhidrita ahora con este calor, o mejor espero a septiembre?».

La respuesta corta es que sí, se puede aplicar anhidrita en verano, y de hecho es una buena época: el calor acelera el secado y te ahorra días de espera antes de colocar el pavimento. Pero hay una condición que mucha gente pasa por alto y que es justo la contraria de lo que el sentido común sugiere: las primeras 48 horas hay que cerrar la obra, no ventilarla.

Te explicamos por qué, qué le hace realmente el calor a una solera de anhidrita y cómo lo controlamos nosotros para que el verano juegue a tu favor y no en tu contra.

Lo que el calor le hace de verdad a una solera de anhidrita

El mortero de anhidrita es un autonivelante a base de sulfato de calcio con una virtud enorme: retracción prácticamente nula. Por eso permite cubrir grandes superficies sin juntas de retracción en la mayoría de los casos, y por eso el riesgo de fisuras es bajo comparado con un mortero tradicional.

Pero «bajo» no es «cero». Y el verano introduce dos factores que pueden romper ese equilibrio:

  • El sol directo. Una solera recién bombeada que recibe sol a través de un hueco sin cerrar seca por arriba mucho más rápido que por abajo.
  • Las corrientes de aire. Este es el enemigo de verdad, más que la temperatura. Una corriente cruzada por ventanas y huecos sin tapar sobre una solera fresca es la receta directa para las fisuras.

Cuando la superficie pierde agua demasiado deprisa mientras el interior sigue fresco, se generan tensiones internas. Y esas tensiones se resuelven de la única forma que pueden: abriendo fisuras.

El error del verano: ventilar cuando no toca

Aquí está el fallo que más vemos. Alguien piensa, con toda la lógica del mundo: «hace calor, abro todo y esto seca antes». Y abre ventanas, huecos y puertas el mismo día del bombeo.

El resultado es el contrario del buscado: una costra superficial seca sobre un mortero que por dentro sigue cargado de agua, con tensiones y fisuras que después hay que reparar.

La secuencia correcta es justo al revés:

Momento Qué hacer
Día del bombeo y primeras 48 h Cerrar huecos, ventanas y puertas. Sin corrientes. Sin sol directo sobre la solera.
A partir de las 48 h Empezar a ventilar de forma moderada y cruzada. Aquí sí ayuda.
Resto del secado (hasta ~30 días) Ventilación estable y constante. Ni encerrar la obra ni forzarla.

Es decir: primero proteger, después ventilar. Las 48 horas iniciales son de curado, no de secado. Confundir esas dos fases es lo que arruina soleras en julio y agosto.

«Seco por fuera» no es «seco por dentro» (y en verano engaña más)

Con calor, la superficie de la anhidrita se ve y se toca seca muy pronto. Es una trampa. Recuerda los tiempos reales con los que trabajamos:

  • Pisado: a partir de 48 horas, con cuidado y solo para paso de personas.
  • Secado completo antes de colocar el pavimento: en torno a 30 días.
  • Espesor de aplicación: de 2 a 5 cm, con un mínimo de 2 cm por encima del tubo cuando hay suelo radiante.
  • Resistencia: entre 20 y 30 MPa.

El calor acelera el secado, sí, pero no te autoriza a saltarte la medición. Antes de colocar tarima, parquet, vinílico o resina hay que comprobar la humedad residual con un medidor (método CM): de forma orientativa, por debajo de ~0,5 % en anhidrita, y aún más bajo (~0,3 %) si hay suelo radiante. Que en agosto haga 38 grados no cambia esa regla.

Si quieres el detalle de cómo se prepara la superficie antes de pegar el suelo, lo explicamos paso a paso en cómo aplicamos la anhidrita y qué tener en cuenta antes del pavimento final.

Lo que no debes hacer para «acelerar» el verano

Con las prisas de agosto y los plazos apretados, aparecen atajos que salen caros:

  • Poner ventiladores o deshumidificadores apuntando a la solera fresca. Secado forzado y desigual. Fisuras.
  • Arrancar el suelo radiante para ayudar al secado. El sistema tiene su ciclo de puesta en marcha progresivo y no se toca antes de tiempo. Subir la temperatura de golpe puede fisurar la solera.
  • Dejar la obra abierta de par en par el primer día. Ya lo hemos visto: es el error número uno.
  • Colocar el pavimento «porque con este calor seguro que ya está». Sin medición, no.
  • Aplicar anhidrita donde no toca. El verano no cambia las reglas: en sótanos con humedad, garajes enterrados o exteriores, la anhidrita no es la opción. Ahí va cementoso. Lo detallamos en anhidrita en baños y cocinas: mitos sobre la humedad.

Lo que sí juega a tu favor en verano

No todo son precauciones. Bien gestionado, el verano es probablemente la mejor época del año para bombear anhidrita:

  • Secado más rápido y predecible. Sin la humedad ambiental del invierno madrileño, los plazos se cumplen mejor.
  • Menos parones por lluvia. La planificación de obra es más fiable.
  • Ventana perfecta para suelo radiante. Si vas a tener calefacción por suelo radiante en invierno, el verano es el momento ideal para ejecutar la solera: llega a octubre con el secado hecho y el ciclo de puesta en marcha completado, sin agobios.

Agosto y los plazos de obra: planifícalo con cabeza

Agosto tiene una particularidad que conviene tener en cuenta: medio gremio está de vacaciones. Si bombeamos tu solera a principios de mes, esos ~30 días de secado caen en gran parte en periodo de parón, con lo que no pierdes tiempo útil de obra: el suelo seca mientras no habría avance de todos modos.

Es una de las jugadas mejor aprovechadas que vemos en constructoras que planifican bien. En lugar de ver agosto como un mes perdido, lo usan para que la solera haga su trabajo en silencio y llegar a septiembre con el pavimento listo para colocar.

Cómo lo controlamos nosotros

Buena parte del resultado se decide el día del bombeo. Esto es lo que cuidamos en cada obra de verano:

  • Espesor homogéneo y ajustado. Bombeamos el grosor justo que necesita tu obra, dentro de esos 2 a 5 cm. Un centímetro de más son días de más de secado, y en agosto eso se nota.
  • Aviso claro de protección. Antes de irnos te decimos exactamente qué hay que cerrar y durante cuánto tiempo. No es un detalle menor: es la diferencia entre una solera perfecta y una fisurada.
  • Rendimiento alto. Movemos entre 50 y 500 m² por jornada, así que la solera se ejecuta rápido y el reloj del secado empieza cuanto antes.
  • Plazos realistas. Te decimos cuándo vas a poder colocar el pavimento de verdad, contando con las condiciones concretas de tu obra y del mes.

Preguntas frecuentes

¿Se puede aplicar anhidrita en agosto?
Sí. Es más, suele ser buena época por la rapidez y previsibilidad del secado. Solo hay que proteger la solera de corrientes y sol directo las primeras 48 horas.

¿El calor hace que la anhidrita fisure?
El calor por sí solo no. Lo que fisura es el secado superficial demasiado rápido, provocado sobre todo por corrientes de aire y sol directo sobre el mortero fresco.

¿Cuánto tiempo tengo que mantener la obra cerrada?
Las primeras 48 horas. A partir de ahí, ventilación moderada y cruzada, que sí ayuda al secado.

¿Con el calor puedo colocar el pavimento antes de los 30 días?
Solo si lo mides. El calor acelera el proceso, pero la decisión la toma el medidor de humedad, no el calendario ni la sensación al tacto.

¿Necesita juntas de retracción?
En la mayoría de los casos no. La retracción de la anhidrita es prácticamente nula y permite grandes superficies continuas, algo que un mortero tradicional no te da.

¿Bombeamos tu solera este verano?

Si tienes una obra o reforma en la Comunidad de Madrid y estás valorando ejecutar la solera de anhidrita ahora, llámanos. Te asesoramos sobre el espesor, los plazos reales de secado según el mes y cómo proteger la solera esos primeros días, y te pasamos presupuesto sin compromiso.

Llámanos al 641 454 787 / 641 456 260 o escríbenos a info@bombeoshormigem.com. Nos acercamos a ver tu obra.

Nivelado de solera fresca en obra: aplicar anhidrita en verano sin fisuras
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